Todos los caminos conducen a Roma


UNOS MIL ANGLICANOS HAN REGRESADO A ROMA EN ESTA SEMANA SANTA

En Inglaterra y Gales, gracias al ordinariato personal creado por el papa

LONDRES, domingo, 24 abril 2011 (ZENIT.org).- Unos mil anglicanos han sido recibidos en la plena comunión con la Iglesia católica durante esta Semana Santa, en diferentes celebraciones y lugares organizados por el ordinariato personal de Nuestra Señor de Walsingham, una especie de diócesis sin territorio creado por Benedicto XVI en Inglaterra y Gales para la acogida y atención espiritual de estos fieles.
Se trata de unos treinta grupos –unos sesenta clérigos anglicanos–, una etapa decisiva en la respuesta del papa a las peticiones de anglicanos de regresar a la Iglesia católica en comunidades, prevista por la constitución apostólica Anglicanorum coetibus.
En general, estos grupos anglicanos han sido recibidos en la Iglesia católica por alguno de los tres antiguos obispos, que ahora han sido ordenados sacerdotes católicos: monseñor Keith Newton, superior del ordinariato personal; y los monseñores John Broadhurst, antiguo obispo de Fulham, y Andrew Burnham, antiguo obispo de Ebbsfleet.
En una de las celebraciones, en el Oratorio de Oxford, monseñor Burnham ofreció una homilía en la que presentó dos posibilidades para el ordinariato personal que acaba de nacer: una que la conversión de estos días pase desapercibida, “mezclada entre la masa”.
En ese caso, advirtió, “el gesto imaginativo y profético del papa con Anglicanorum cœtibus se quedaría en nada. Lo máximo que podría decirse en los próximos años es que es algo más fácil convertirse, y para los antiguos clérigos anglicanos algo más fácil poder ser ordenados sacerdotes católicos”.
“Pero hay otro escenario mucho más entusiasmante. Y para ello tenemos que volver a la primera Pascua. En ella el número de las personas implicadas era todavía mucho menor”.
“San Pablo dice con gran entusiasmo que quinientas personas vieron al Señor resucitado. Pero incluso ese número es la mitad del número de los que han regresado a la Iglesia católica a causa de Anglicanorum cœtibus”.
“No quiero hacer reivindicaciones hoy sobre la influencia de los anglicanos que están viniendo”, reconoció el sacerdote. Por el momento, se centró en impulsar “el mutuo enriquecimiento” que este acontecimiento histórico está promoviendo, como desea el mismo Benedicto XVI.
Pueden verse imagénes y testimonios de los grupos que han entrado en la Iglesia católica en la página y el blog del ordinariato personal de Nuestra Señor de Walsingham:http://www.ordinariate.org.ukhttp://ordinariateportal.wordpress.com

El Papa afirma que cada vez hay mayor consenso entre católicos y protestantes

05.02.09 | 08:25. Archivado en Ecumenismo
(RD/Efe).- El Papa Benedicto XVI celebró el cada vezmayor consenso que existe entre católicos y protestantes justo en los puntos en los que ha habido más “disenso histórico”, según declaró durante la audiencia general de ayer. Según el Pontífice, en los últimos 200 años “han crecido las convergencias entre la exégesis católica y protestante” hasta el punto de que “hoy se esbozan consensos precisamente en los puntos del máximo disenso histórico”.
Benedicto XVI consideró que esto “representa una gran esperanza para la causa del ecumenismo“, que es uno de los objetivos principales que fijó para la Iglesia al inicio de su Pontificado.
El Papa dedicó la audiencia al martirio de San Pablo, figura que ha centrado gran parte de sus homilías este año, durante el que la Iglesia está celebrando el bimilenario del nacimiento del apóstol.
En concreto se refirió a la gran influencia que han tenido los escritos paulinos a lo largo de la historia de la Iglesia y consideró que, sin duda, “un momento decisivo fue la Reforma protestante en el siglo XVI“.
Con ella, Lutero “encontró una nueva interpretación de la doctrina paulina” en relación con el tema de la justificación, que “lo libró de escrúpulos y ansias y le dio una confianza nueva y radical en la bondad de Dios que perdona todo, siempre y sin condiciones“, explicó.
“A partir de entonces Lutero identificó el legalismo judeocristiano, que había sido condenado por el apóstol (San Pablo), con el orden de vida de la Iglesia Católica”, a la que veía “esclava de la Ley” y a la que oponía “la libertad del Evangelio“, señaló el Pontífice.
Sin embargo, luego, el concilio de Trento “interpretó de forma muy profunda la cuestión de la justificación y encontró en la línea de toda la tradición católica la síntesis entre Ley y Evangelio, en conformidad con el mensaje de la Escritura leída en su totalidad y unidad”, concluyó.

BENEDICTO XVI DENUNCIA LA BURLA COMO VIOLACIÓN DE LA LIBERTAD RELIGIOSA


Ante la nueva embajadora María Jesús Figa López-Palop


CIUDAD DEL VATICANO, sábado, 16 de abril de 2011 (ZENIT.org).- Benedicto XVI ha explicado este sábado a la nueva embajadora de España ante la Santa Sede que la libertad religiosa no sólo se viola con la discriminación o la profanación, sino también con la denigración o la burla.
En el discurso que entregó a la primera mujer representante del Estado español ante el Vaticano, María Jesús Figa López-Palop, diplomática de carrera, durante la presentación de sus cartas credenciales, el papa reconoció que en estos momentos “no faltan formas, a menudo sofisticadas, de hostilidad contra la fe, que se expresan a veces renegando de la historia y de los símbolos religiosos, en los que se reflejan la identidad y la cultura de la mayoría de los ciudadanos”.
“El que en ciertos ambientes se tienda a considerar la religión como un factor socialmente insignificante, e incluso molesto, no justifica el tratar de marginarla, a veces mediante la denigración, la burla, la discriminación e incluso la indiferencia ante episodios de clara profanación, pues así se viola el derecho fundamental a la libertad religiosa”.
En las últimas semanas se han verificado asaltos a las capillas universitarias en varias ciudades españoles, y en los últimos años se han promovido desde varios sectores iniciativas que trataban de eliminar todo signo público religioso.
El pontífice propuso una visión diferente de la religión, dimensión “inherente a la dignidad de la persona humana”, “un arma auténtica de la paz, porque puede cambiar y mejorar el mundo”.
Colaboración en tiempos de crisis
En el discurso, el sucesor del apóstol Pedro garantizó la colaboración de la Iglesia con el Estado en “el ámbito propio de sus competencias y respetando plenamente la autonomía de las autoridades civiles, a las que aprecia y por las que pide a Dios que ejerzan con generosidad, honradez, acierto y justicia su servicio a la sociedad”.
Esta colaboración, reconocida por la Constitución y los acuerdos bilaterales entre España y la Santa Sede, añadió, es particularmente necesaria en tiempos de una grave crisis económica, como la que vive el país.
La Iglesia, aseguró, “pretende ir más allá de la mera ayuda externa y material, y apuntar al corazón de la caridad cristiana, para la cual el prójimo es ante todo una persona, un hijo de Dios, siempre necesitado de fraternidad, respeto y acogida en cualquier situación en que se encuentre”.
Principios no negociables
En este contexto, el obispo de Roma ilustró cuáles son los principios no negociables para la Iglesia.
Ante todo, dijo, destaca “el derecho a la vida humana desde su comienzo a su término natural, porque la vida es sagrada y nadie puede disponer de ella arbitrariamente”.
En segundo lugar, añadió, la Iglesia “vela por la protección y ayuda a la familia, y aboga por medidas económicas, sociales y jurídicas para que el hombre y la mujer que contraen matrimonio y forman una familia tengan el apoyo necesario para cumplir su vocación de ser santuario del amor y de la vida”.
En tercer lugar, subrayó, la Iglesia “aboga también por una educación que integre los valores morales y religiosos según las convicciones de los padres, como es su derecho, y como conviene al desarrollo integral de los jóvenes”.
“Y, por el mismo motivo –subrayó–, que incluya también la enseñanza de la religión católica en todos los centros para quienes la elijan, como está preceptuado en el propio ordenamiento jurídico”.

Benedicto XVI y España

Este papa ha entablado una relación particular con España, pues es el país al que más ha visitado en su pontificado, después de Italia.
Además de su visita a Valencia, en julio de 2006 para participar en el Encuentro Mundial de las Familias, y a Santiago de Compostela y Barcelona en noviembre pasado, el pontífice tiene previsto viajar a Madrid con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud.
En este sentido, el pontífice agradeció “la disponibilidad, cooperación y ayuda generosa que tanto el Gobierno de la Nación como las autoridades autonómicas y locales están dispensando para el mejor éxito de una iniciativa que atraerá la atención de todo el mundo y mostrará una vez más la grandeza de corazón y de espíritu de los españoles”.

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