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Néstor, el nene que no puede correr por las fumigaciones

La familia denuncia que el uso indiscriminado de plaguicidas en campos que rodean a su vivienda le provocó severos problemas de salud.

A casi dos meses de haberse sancionado la ordenanza que regula el uso de agroquímicos en el partido de General Pueyrredon, no sólo se encontraron plaguicidas en distintas verdulerías de Mar del Plata, sino que además en barrios cercanos a campos de cultivo la gente sufre de severos problemas de salud, producto de las fumigaciones.

“A veces cuando estoy corriendo me falta la respiración. Casi no puedo correr. No puedo caminar 3 cuadras porque me canso”, dice tímidamente Néstor (13) a 0223.

El niño integra una familia numerosa que vive hace 7 años en el barrio Hipódromo y desde hace más de 3 años que sufre de asma, producto de las fumigaciones, según explicó su familia a este medio.

Tras varias visitas al hospital, el certificado médico fue contundente: “Niño que vive a media cuadra de campo de soja, donde fumigan. Observo las crisis asmáticas del niño y aconsejo mudarse de la zona“, especifica el informe.

Néstor es uno de los diez hermanos que viven a 50 metros de un campo fumigado y no es el único que sufre de problemas de salud por los agroquímicos. Su hermano Ezequiel (10) tiene hipoacusia. Ya perdió un oído y ahora lo tienen que operar del otro. Pero esto no es lo peor que le pasó a esta humilde familia: hace 3 años su pequeño hermanito murió al nacer y los médicos le dijeron que podría haber muerto por causa de las fumigaciones en la zona.

“Desgraciadamente hay varios casos similares en los barrios que lindan con estos campos de cultivo”, dijo Tomás, del espacio ambiental Mar del Plata contra el Saqueo. El joven sostuvo que “hace tiempo pasa esta situación en los barrios periféricos. El uso de agroquímicos es lo que mata y enferma a los chicos de los barrios”.

El activista dio el ejemplo de Graciela, una compañera que vive en Colón y 254 en el barrio San Jorge -donde están haciendo un anexo de la Facultad de Ingeniería-. “Allí hay un campo que se cultiva soja. Hace años su familia empezó a tener síntomas característicos de las fumigaciones y muchos de sus hijos comenzaron a tener problemas de riñones. Uno de ellos debió ser trasplantado. Y una de sus hijas están haciendo los trámites para ser atendida por un médico porque no puede respirar, no puede dormir. Enfrente, a las 3 de la mañana le fumigan”, dijo.

 “Las fumigaciones matan, aunque nos digan lo contrario”

Tomás indicó que las irregularidades en la aplicación de los agroquímicos “a todos no afecta, no sólo a los que viven en la periferia, porque toda la ciudad come estos alimentos que nos envenenan. Y en los barrios nos están matando”, concluyó.

En tanto Néstor “se fastidia”, dice una de sus hermanas, cuando quiere correr “y no puede”. “A veces me levanto y me pica la nariz. Me llora todo el día la vista”, se queja el niño.

Fuente: 0223.com.ar

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