d0004d395d4a091c323035eadf96d93a_article

Militares de EE.UU usarán a inmigrantes para aprender a ‘interrogar’

d0004d395d4a091c323035eadf96d93a_article
La Universidad de Yale, en EE.UU, planea entrenar a las Fuerzas Especiales del Ejército del país en técnicas de interrogatorio empleando a inmigrantes como ‘conejillos de indias’.

A partir de abril, la universidad pondrá en marcha un nuevo centro de formación para que los miembros de las Fuerzas Especiales practiquen lo que denominan el “don de gentes”, una práctica en las que será necesaria la participación de inmigrantes, ya que estos serán sometidos a preguntas con el fin de que los interrogadores logren detectar cuándo mienten.

Los creadores del programa sostienen que de este modo podrán preparar a los militares estadounidenses para misiones en el extranjero.

El programa, dotado con 1,8 millones de dólares de presupuesto, está dirigido por Charles Morgan, profesor asociado de psiquiatría en la Escuela de Medicina de Yale, cuyos métodos de interrogatorio han despertado el interés del Departamento de Defensa, según el diario ‘Yale Herald’.

“Quiero que los estudiantes entrevisten a personas con las que no se identifican”, dijo Morgan a ese medio. El profesor señaló que escogerá a participantes de entre las comunidades de inmigrantes de ecuatorianos, colombianos, marroquíes o nepalíes.

El programa compensará a los extranjeros con un mínimo de 50 dólares la hora y con un máximo de 100 dólares, que recibirán en bonos si logran engañar al interrogador.

Sin embargo, el uso de inmigrantes como herramienta de formación ha provocado la indignación entre la comunidad estudiantil de Yale.

“El hecho de que los sujetos de prueba de Morgan vayan a ser compensados no resuelve las cuestiones éticas que plantea su proyecto”, subrayaron los columnistas Nathalie Batraville y Alex Lew.

Según los estudiantes, la Universidad de Yale no debería alinear sus objetivos con los de las fuerzas militares. Además, denuncian que dicho programa se ponga en marcha sin la participación de la comunidad universitaria.

Quienes se oponen al programa han lanzado una petición para impedir que la universidad abra el polémico centro. La solicitud ya cuenta con el apoyo de más de 300 firmantes.

Fuente: Russia Today

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.