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El mundial del Papa: la Ley Dominical

2014-07-05_150220
Así presentaba en su portada Infobae la noticia del descanso dominical

Mientras hoy una gran mayoría de argentinos estuvo dispuesto frente a las multiples pantallas que se desplegan en los hogares del país, así también en la vida de los multiples aficionados al futbol, esta gran cortina de humo no permite observar los gigantescos y ocultos movimientos en un mundial que viene rondando la pelota en forma paralela al mundial de Brasil.

No es casualidad que, justamente para el inicio de la Copa del Mundo (13 de junio) también pudiesemos observar un gran movimiento internacional con miras a un Nuevo Orden Mundial desarrollado en Bolivia por el G77 + China. Nada es por casualidad. Ya sea cegando a los espectadores con show, espectaculos, crisis política, económica, social, el mundo está siendo llevado a un precipicio que solo las elites asociadas a un poder religioso siniestro pueden apreciar.

¿Recuerdan las fechas mencionadas? 14 y 15 de junio, mientras Argentina comenzaba su trayectoria mundialista contra Bosnia, la presidenta de todos los argentinos pedía insistentemente un Nuevo Orden Mundial, ya sea por las buenas en la Conferencia dada, o ir hasta las últimas consecuencias en la ONU (organismo creado justamente para tal propósito). Pero como ya sabemos, una medida restrictiva para las libertades de la población no va a poder ser introducida, a menos que se establezcan una serie de condiciones con el objetivo de posibilitar el surgimiento del sistema opresivo de la historia.

Y justamente hoy, cuando nuevamente Argentina obtuvo su pase a semifinales, el Papa Francisco reclamó a los políticos un “pacto para el trabajo”. Así lo titulaba el diario Infobae, que inocentemente ocultaba el llamativo título que escondía en su portada, pues tal “pacto de trabajo” no es sino una artimaña para ocultar el deseo ferviente de establecer el descanso dominical. Veamos que significa el beneficioso pacto de trabajo que tanto desea reclamar a los políticos:

“El problema de no trabajar no es el de no ganar dinero para comer, porque podemos acercarnos a organizaciones como Cáritas y nos dan alimentos. El problema es no poder llevar el pan a casa, es perder la dignidad”, afirmó el pontífice durante su visita a Molise.

Y prosiguió: “Tantos puestos de trabajo podrían ser recuperados a través de una estrategia concordada con las autoridades nacionales, un ‘pacto para el trabajo’ que sepa aprovechar las oportunidades ofrecidas por las normativas nacionales y europeas”.

Claramente, el trabajo es un valor que se ha perdido, y eso lo hemos publicado hace muy poco en un artículo dedicado al tema titulado “Subsidios y el valor del trabajo“. El asunto radica en el rol del Estado y la intervención para su obtención, regulando el mercado laboral en favor del trabajador. Si hay intervención, hay control. Son las leyes del juego, y en pos de ciertos beneficios van desapareciendo libertades fundamentales. Un “pacto de trabajo” se establecerá bajo las condiciones más duras y las restricciones a principios como individuos en pos del bien común. Como dijo un alto dirigente en los tiempos de Jesús: “”Vosotros no sabéis nada, ni os dais cuenta de que conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la nación perezca” (Juan 11:49-50) El individuo desplazado por el bien común de la Nación. Hacia eso nos encaminamos. Sigamos leyendo el discurso:

“Una buena formación no ofrece fáciles soluciones, pero ayuda a disponer de una búsqueda más abierta y creativa para explotar mejor los recursos del territorio”, señaló.

Como ya hiciera en otras de sus apariciones, Francisco volvió a abogar por la importancia de la familia y animó a los padres que han tenido hijos a edades tempranas a no olvidarse de jugar y de “perder el tiempo” con ellos todos los días.

“Cuando madres y padres jóvenes vienen a confesarse yo les pregunto, ¿juegas con tus hijos? Esto es algo que se está perdiendo, jugad con vuestros hijos, perded el tiempo con ellos”, sostuvo.

El rol de la familia es central en su discurso, y se vuelve un pilar junto al trabajo para establecer el descanso dominical. Hemos mencionado en otras publicaciones como al descanso dominical se lo ha llamado indistintamente: “el día de la familia” así también como “el día del trabajo”. Esconden cual mascaras la verdadera cara del asunto, no es el objetivo darle al trabajador un día de descanso ni a la familia un día para encontrarse, los objetivos son religiosos pero no bíblicos. No existe un solo pasaje de las Escrituras que autorice un cambio del sábado al domingo, del 7° día al 1° día de la semana. Sin embargo, a falta de pruebas, se valen de otros argumentos.

“Los domingos deben estar libres de trabajo -exceptuando los servicios necesarios- porque la prioridad no está en lo económico, sino en lo humano, en lo gratuito, en las relaciones no comerciales con la familia”, dijo.

Nuevamente la mezcla, lo bueno y lo malo. La palabra utilizada para definir “Babilonia” del hebreo es בָּבֶל (H894) de su raiz בָּלַל (H1101) “Balal” que significa “inundar” (con aceite) y “mezclar”. Maravillosa descripción para definir lo que hace un sistema que aparenta ser religioso, pero solamente “mezcla” la verdad con la mentira. Solamente hay un sistema que cumple con estos requisitos descriptos en Apocalipsis 17. Existe un sistema que tiene como título lo descripto por el apostol Juan en la isla de Patmos: “MISTERIO, LA GRAN BABILONIA, MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA” (Apoc. 17:5).  Existen llamativas similitudes con la primer ley dominical dada por Constantino en las palabras de Francisco:

[alert type=”danger”]La ley dada por Constantino el 7 de marzo del año 321 de J. C relativa al día de descanso, era como sigue:
“Que todos los jueces, y todos los habitantes de la ciudad, y todos los mercaderes y artesanos descansen el venerable día del sol. Empero que los labradores atiendan con plena libertad al cultivo de los campos; ya que acontece a menudo que ningún otro día es tan adecuado para la siembra del grano o para plantar la viña; de aquí que no se deba dejar pasar el tiempo favorable concedido por el cielo. Codex Justinianus, lib. 3, tít. 12, párr. 2 (3).[/alert]

Pero su caracter agresivo hacia la ley del Eterno ya estaba descrita en las profecías de Daniel al afirmar:

“‘Hablará palabras contra el Altísimo, a los santos del Altísimo quebrantará, y tratará de cambiar los tiempos y la Ley. Y serán entregados en su mano por un tiempo, dos tiempos y medio tiempo”‘. (Daniel 7:25)

El cambio en los tiempos y la ley es lo que caracterizó la Iglesia apostata surgida a comienzos del siglo IV, apartandose de las verdades puras de la Palabra.

Existe también en las Escrituras una iglesia que es “mezcla”, titulada por el apostol Juan como “iglesia de Laodicea”. El mismo mensaje que se da para esta iglesia es el mensaje que debe recibir todo aquel que desee la recompensa de una vida eterna junto al Todopoderoso.

Apo 3:14-22 RV1960 Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de YHWH, dice esto: (15) Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! (16) Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. (17) Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. (18) Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. (19) Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete. (20) He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. (21) Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. (22) El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

Quisiera compartir con ustedes un mensaje urgente para estos tiempos, porque los pasos dados para una ley que obligue a guardar el domingo son cada vez más fuertes y decididos, es que debemos estar preparados.

El Eterno no violenta nunca la conciencia; pero Satanás recurre constantemente a la violencia para dominar a aquellos a quienes no puede seducir de otro modo. Por medio del temor o de la fuerza procura regir la conciencia y hacerse tributar homenaje. Para conseguir esto, obra por medio de las autoridades religiosas y civiles y las induce a que impongan leyes humanas contrarias a la ley del Eterno.
Los que honran el sábado de la Biblia serán denunciados como enemigos de la ley y del orden, como quebrantadores de las restricciones morales de la sociedad, y por lo tanto causantes de anarquía y corrupción que atraen sobre la tierra los altos juicios del Altísimo. Sus escrúpulos de conciencia serán presentados como obstinación, terquedad y rebeldía contra la autoridad. Serán acusados de deslealtad hacia el gobierno. Los ministros que niegan la obligación de observar la ley divina predicarán desde el púlpito que hay que obedecer a las autoridades civiles porque fueron instituídas por el Creador. En las asambleas legislativas y en los tribunales se calumniará y condenará a los que guardan los mandamientos. Se falsearán sus palabras, y se atribuirán a sus móviles las peores intenciones.
A medida que las iglesias protestantes rechacen los argumentos claros de la Biblia en defensa de la ley del Eterno, desearán imponer silencio a aquellos cuya fe no pueden rebatir con la Biblia. Aunque se nieguen a verlo, el hecho es que están asumiendo actualmente una actitud que dará por resultado la persecución de los que se niegan en conciencia a hacer lo que el resto del mundo cristiano está haciendo y a reconocer los asertos hechos en favor del día de reposo papal.
Los dignatarios de la iglesia y del estado se unirán para hacer que todos honren el domingo, y para ello apelarán al cohecho, a la persuasión o a la fuerza. La falta de autoridad divina se suplirá con ordenanzas abrumadoras. La corrupción política está destruyendo el amor a la justicia y el respeto a la verdad; y hasta en los Estados Unidos de la libre América, se verá a los representantes del pueblo y a los legisladores tratar de asegurarse el favor público doblegándose a las exigencias populares por una ley que imponga la observancia del domingo. La libertad de conciencia que tantos sacrificios ha costado no será ya respetada. En el conflicto que está por estallar veremos realizarse las palabras del profeta: “Airóse el dragón contra la mujer, y se fue para hacer guerra contra el residuo de su simiente, los que guardan los mandamientos de YHWH, y tienen el testimonio de Yahoshua.” (Apocalipsis 12: 17, V.M.) (Elena G. de White, El Conflicto de los Siglos, p.649-650)

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